Lo que declararon
- Ninguno de los tres afirmó que Orellana las obligara a subir a la montaña.
- Descartaron cualquier tipo de agresión, abuso o maltrato físico o psicológico dentro del refugio.
- Reconocieron que Orellana tomó la iniciativa para buscar abrigo, comida y mantener la calma.
Cómo ocurrió el viaje
Según los testimonios coincidentes, la noche del 15 de julio Orellana carreteaba con amigos, entre ellos Magdalena (parvularia de su hijo) y Martina (hermana de una amiga). No los dejaron entrar a una discoteca por el código de vestimenta, y Orellana propuso ir a las Termas Valle de Colina. Los tres sabían que se acercaba un sistema frontal, pero decidieron continuar. Compraron alcohol y consumieron drogas –Orellana y Martina fumaron marihuana, y Magdalena habría consumido cocaína, según la versión de Orellana–.
El vehículo, que tenía encargo por robo por falta de pago, comenzó a patinar y quedó atrapado en la nieve. Orellana guió a las dos mujeres a un refugio cercano cuya puerta estaba abierta.
El refugio y la supervivencia
- Encontraron alimentos, calefacción, frazadas y bebidas alcohólicas en la cabaña.
- Orellana salió a buscar más leña y mantas en otra construcción.
- Pasaron casi todo el tiempo adentro, sin dormir mucho, atentos a cualquier ruido exterior.
- No reportaron conflictos entre ellos; Orellana brindó apoyo emocional durante el encierro.
La imagen completa
La declaración conjunta de los tres despeja las sospechas de coacción o abuso que circularon tras el rescate. Sin embargo, aún quedan preguntas abiertas: el uso de un vehículo con encargo por robo y las decisiones que los llevaron a internarse en la cordillera pese al mal tiempo. La PDI continúa investigando, pero hasta ahora no hay denuncias ni acusaciones formales.