Por qué importa
Actualmente, cualquier vehículo autónomo que carezca de equipamiento obligatorio debe obtener una exención federal. Esas exenciones limitan la producción: permiten vender hasta 2.500 unidades al año. Zoox, por ejemplo, espera una autorización para fabricar 100 robotaxis por semana.
Si la propuesta se adopta, las compañías podrían escalar sin esos topes. Tesla ya anunció que su Cybercab de dos asientos —sin volante ni pedales— entró en producción, aunque aún no solicitó una exención.
El panorama general
La propuesta forma parte de un esfuerzo más amplio de la administración Trump por actualizar las normas para la era autónoma. A fines del año pasado, la NHTSA ya había sugerido eliminar requisitos como limpiaparabrisas o calcomanías de neumáticos en ciertos vehículos sin conductor.
Durante el gobierno de Biden, se finalizó una regla que permitió la operación de autos autónomos sin volante. La nueva propuesta va un paso más allá al eliminar también el pedal de freno.
Qué sigue
La propuesta está abierta a comentarios públicos por 30 días. Luego, el DOT decidirá si aprueba el cambio. Si se concreta, los vehículos autónomos deberán cumplir con los mismos estándares de distancia de frenado que los autos convencionales, pero mediante procedimientos de prueba alternativos.
Entre líneas
- La NHTSA califica los requisitos actuales de "barreras sin sentido" para diseños innovadores.
- Expertos como Philip Koopman (Carnegie Mellon) consideran apropiado eliminar restricciones históricas no intencionadas.
- La industria automotriz autónoma es la principal beneficiaria, pero aún debe demostrar que sus sistemas son igual de seguros sin controles manuales.