El estado de las cosas
El incendio, que comenzó el viernes en Beocia y se extendió hacia Ática, ha arrasado más de 11.100 hectáreas y destruido más de 100 viviendas en Porto Germeno. Más de 1.000 personas han sido evacuadas, 250 de ellas rescatadas por mar.
- Las autoridades mantienen el máximo nivel de alerta en Ática y la isla de Eubea.
- El lunes amaneció con cinco aviones y cinco helicópteros en vuelo, tras la inmovilización preventiva de todos los helicópteros modelo Bell que participaban en la zona.
- Los vientos, que superaron ráfagas de 130 km/h el sábado, amainaron el lunes, lo que permitió reanudar operaciones aéreas.
Entre líneas
La investigación del choque analiza tres hipótesis: error humano, falla mecánica y posible contacto entre los rotores durante maniobras de extinción. El ingeniero aeronáutico Phaedon Karaiosifidis señaló que estos tres factores serán evaluados.
La inmovilización de los helicópteros Bell reduce temporalmente la capacidad aérea de extinción. Grecia depende en gran medida de aeronaves alquiladas y tripulaciones extranjeras —como el piloto danés fallecido— para combatir incendios durante sus veranos secos.
El efecto dominó
El accidente se suma a una semana letal: el miércoles pasado, dos bomberos murieron en Creta y un tercero en el Peloponeso. Las condiciones extremas (temperaturas de hasta 38 °C y vientos de fuerza 7) han avivado fuegos simultáneos en el sur de Europa.
- Francia y España comenzaban a controlar sus incendios, desplazando el foco de la emergencia hacia el este del Mediterráneo.
- El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, y el presidente, Konstantinos Tasoulas, expresaron sus condolencias por los fallecidos.
- Las evacuaciones continuaron en la madrugada del lunes ante el avance de las llamas hacia zonas residenciales e industriales de la capital.