Argentina defiende el arbitraje por Malvinas tras la protesta británica
La Cancillería argentina defendió el arbitraje internacional contra el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en Malvinas, tras la convocatoria de la embajadora Mariana Plaza en Londres.
El Gobierno sostuvo que recurrió a los procedimientos previstos en la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, de la que ambos países son parte.
Buenos Aires afirmó que la explotación unilateral de recursos no renovables en el área disputada modifica la situación mientras sigue abierta la controversia.
¿Qué objeta Argentina?
La Cancillería citó las resoluciones 2065 y 31/49 de la Asamblea General de la ONU, que llaman a negociar y a evitar cambios unilaterales mientras continúe el proceso.
El comunicado señaló que Argentina planteó el asunto por canales diplomáticos y acudió a vías jurídicas ante la negativa británica a negociar.
Según el Gobierno argentino, someter la controversia a un tribunal imparcial busca preservar los derechos del país sobre sus recursos naturales.
¿Qué respondió Londres?
El Reino Unido acusó a Argentina de intentar “socavar los derechos y los medios de vida” de los isleños y cuestionó su fiabilidad como socio.
La subsecretaria británica Uma Kumaran defendió las actividades petroleras y sostuvo que se desarrollan de acuerdo con el derecho internacional, incluida la Convención.
La disputa se refiere al proyecto Sea Lion, impulsado por Rockhopper y Navitas Petroleum para extraer petróleo a unos 200 kilómetros del archipiélago.