Por qué importa
La ley otorga al presidente poderes extraordinarios en medio de una crisis política profunda. Las protestas, encabezadas por sectores afines al expresidente Evo Morales, exigen la renuncia de Paz y mantienen paralizada la capital. El gobierno argumenta que la medida es necesaria para garantizar la seguridad y el abastecimiento.
El dato clave
- El estado de excepción puede durar hasta 90 días y solo se extiende con autorización del Parlamento.
- El decreto debe especificar alcance territorial, duración y qué instituciones lo ejecutan.
- La ley permite el uso de las Fuerzas Armadas para desbloquear rutas y reprimir disturbios.
Lo que dicen
Rodrigo Paz justificó la norma como una defensa de la democracia frente a lo que llamó "narcoterrorismo" y sectores que buscan "irrumpir el proceso constitucional". En sus declaraciones, comparó la situación con una invasión al hogar: "Si alguien entra a tu casa, el Estado tiene que protegerte".
Por otro lado, organizaciones sociales y la oposición, liderada por Evo Morales —prófugo de la justicia boliviana por trata de personas—, consideran la ley un debilitamiento de las garantías democráticas. Morales mantiene bloqueos en La Paz, El Alto y Cochabamba.
La otra cara
Críticos y organismos internacionales advierten que la norma puede vulnerar derechos humanos y concentrar poder en el Ejecutivo. La comunidad internacional ha sido alertada sobre los riesgos para las libertades civiles en un contexto donde las protestas comenzaron como demandas sociales y económicas y se transformaron en un pulso político por la destitución del mandatario.
Lo que viene después
El gobierno priorizará el desbloqueo de rutas con apoyo militar para restablecer el suministro de alimentos, medicinas y combustibles. La ley estará vigente mientras dure la crisis, pero cualquier ampliación requerirá el aval del Parlamento. La oposición, por su parte, mantiene su exigencia de renuncia de Paz y no descarta escalar las movilizaciones.