La movilización se enmarca en la celebración de San Cayetano y repite una tradición que comenzó en 2016. Los manifestantes rechazan la interrupción de programas de asistencia, la suspensión de distribución de alimentos y las medidas económicas del gobierno de Javier Milei.
Los organizadores anunciaron que profundizarán los reclamos callejeros y llamaron a fortalecer la unidad del movimiento obrero. La jornada también dejó críticas a la política económica y un reclamo por la situación de los sectores vulnerables.