El estado de las cosas
El preconteo de la Registraduría Nacional, con el 99,99% de las mesas informadas, muestra:
- De la Espriella (Defensores de la Patria): 12.959.542 votos (49,66%)
- Cepeda (Pacto Histórico): 12.708.712 votos (48,70%)
- Diferencia: 0,96 puntos porcentuales, menos de la mitad que en la primera vuelta (2,8 puntos)
El abogado de 47 años, sin experiencia en cargos públicos, se prepara para asumir la presidencia el 7 de agosto. Suvictoria marca un giro radical frente al gobierno de Gustavo Petro, el primer izquierdista en la historia del país.
Las reacciones inmediatas
De la Espriella se declaró ganador en una transmisión en redes sociales, acompañado de su vicepresidente electo, José Manuel Restrepo. Aseguró haber recibido una llamada del presidente estadounidense Donald Trump, quien felicitó su triunfo.
El candidato perdedor, Iván Cepeda, reconoció el resultado del preconteo pero pidió esperar el escrutinio final vinculante. El presidente Gustavo Petro cuestionó la validez del conteo preliminar y exigió revisar las actas sin firma de jurados de más de 33.000 mesas de votación.
Entre líneas
La victoria de De la Espriella representa un retorno de la derecha al poder en Colombia, que ha gobernado todos los años del último siglo excepto los cuatro de Petro. Sin embargo, el margen tan ajustado refleja un país partido en dos mitades casi iguales.
El nuevo presidente llega sin un mandato claro de cambio. Su discurso de campaña se centró en culpar a Petro por los problemas de seguridad y economía, y prometió terminar las negociaciones con grupos armados, impulsar el sector petrolero y bajar impuestos. Pero gobernar con menos del 50% de los votos y con una oposición que denuncia fraude será su primer desafío.
Qué sigue
La transición se da en un clima de tensión. Mientras el oficialismo exige una verificación exhaustiva de los votos, De la Espriella ya se muestra como presidente electo y habla de construir la "Patria milagro".
El proceso de escrutinio final vinculante definirá si el resultado se consolida o se alargan las disputas legales. De concretarse la victoria, Colombia se encamina a un cambio profundo en su estrategia de seguridad y en su modelo económico, en el momento más violento del conflicto armado desde el acuerdo de paz de 2016.