El estado de las cosas
El cruce ocurrió mientras Veloso intervenía en la octava sesión de la comisión. Criticó que la instancia no hubiera citado a ministros del actual gobierno ni de la administración de Sebastián Piñera, y señaló que se intenta “reescribir la historia” pese a que ya existen condenas por hechos de ese período. Al mencionar casos de corrupción previos al estallido (SQM, Penta, Pacogate, Milicogate), el presidente de la comisión, Sergio Bobadilla (UDI), la interrumpió por el lenguaje usado.
Karlezi intervino con dichos que no quedaron registrados en la transmisión oficial. Veloso respondió de inmediato:
- Lo emplazó a repetirle la ofensa en persona: “Párese aquí y dígamelo como hombrecito”.
- Lo acusó de “hacerse el hombre” y llamarlo “cagón”, además de denunciar actitudes misóginas.
- Reclamó al presidente de la comisión que llamara al orden y advirtió que llevaría el caso a la Comisión de Ética.
Entre líneas
El enfrentamiento no es un hecho aislado. La comisión investigadora, creada por el Partido Nacional Libertario, busca indagar la respuesta del Estado a la violencia del 18-O, pero la oposición la ve como un intento de reabrir debates ya cerrados judicialmente. Detrás del choque personal subyacen dos visiones opuestas sobre el estallido: una que lo atribuye a una crisis institucional y social, y otra que lo considera una acción coordinada.
- Veloso defiende que hubo factores previos de descontento (baja aprobación del Congreso, corrupción, crisis de confianza) y rechaza la tesis de conspiración.
- Karlezi y su sector apuntan a una responsabilidad directa de actores organizados en los hechos de violencia.
La falta de registro del insulto inicial dificulta esclarecer lo ocurrido, pero la reacción de Veloso evidencia la tensión acumulada en la comisión.
Qué sigue
Veloso anunció que presentará una denuncia formal ante la Comisión de Ética de la Cámara. El proceso podría derivar en sanciones contra Karlezi si se acreditan los insultos. Por ahora, el incidente deja en evidencia las dificultades para mantener un debate técnico en una comisión que ya genera alta carga política.