El estado de las cosas
- La erupción inició el lunes y se intensificó esa misma noche con lava y columnas de ceniza.
- Insivumeh declaró el fin del proceso eruptivo tras acumular 50 horas de actividad continua.
- La jefa de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Claudinne Ogaldes, autorizó el regreso de los evacuados por considerarlo seguro.
- Muchas familias ya habían vuelto a sus hogares de forma voluntaria antes del anuncio oficial.
- Tres de los cuatro albergues en Escuintla quedaron vacíos; el de Santa Lucía Cotzumalguapa cerró por la tarde.
Por qué importa
El volcán de Fuego es el más activo de Centroamérica. Una erupción en 2018 provocó una avalancha que mató a 215 personas y dejó un número similar de desaparecidos. Esta vez la evacuación fue ordenada y la respuesta evitó víctimas, pero el peligro no ha desaparecido. Las lluvias pueden generar lahares, flujos de lodo y escombros que bajan por las laderas y amenazan a las comunidades en las faldas del volcán.
Lo que dicen
- Claudinne Ogaldes (Conred): afirmó que la “visible disminución” de la actividad permitía el retorno seguro.
- Insivumeh: advirtió que persisten amenazas como avalanchas de material volcánico y dispersión de ceniza, y pidió precauciones para el tráfico aéreo.
- Pobladores: algunos expresaron normalidad ante el fenómeno; otros recordaron la tragedia de 2018 y mostraron temor. Frases como “convivimos con el volcán” reflejan una relación cotidiana con el riesgo.
Qué sigue
Las autoridades mantienen el monitoreo del volcán. Piden evitar cruzar barrancas y ríos cercanos, donde la acumulación de ceniza y las lluvias pueden desencadenar lahares. El espacio aéreo local podría seguir restringido según la dispersión de ceniza.