Por qué importa
La disputa diplomática escala en un momento clave para Brasil, que el 4 de octubre definirá entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro. La relación bilateral ya mostraba fisuras por aranceles comerciales y restricciones mutuas a diplomáticos.
El gobierno brasileño calificó la revocación como parte de una "escalada deliberada de medidas hostiles" motivadas por razones ideológicas. En un comunicado, afirmó que Washington busca "colocar en duda la integridad del sistema electoral brasileño".
Entre líneas
- La visa no equivale a expulsión. Viotti puede permanecer en Estados Unidos sin visa, y el Departamento de Estado restablecería el documento si Brasil aprueba a Pérez.
- Brasil niega demora deliberada. Alega que la Convención de Viena no fija plazos para el beneplácito y que EE.UU. violó el proceso al anunciar públicamente al nominado antes de recibir la autorización.
- El antecedente de julio. Brasil negó visas a dos funcionarios estadounidenses que planeaban reunirse con autoridades electorales, bajo sospecha de interferencia. Washington sostiene que era una visita de rutina.
Qué sigue
La tensión podría profundizarse si Brasil mantiene su negativa a aprobar a Pérez hasta después de las elecciones, como el Departamento de Estado anticipa. El gobierno de Trump advirtió que mantiene "opciones diplomáticas adicionales" si la situación no se resuelve.
Brasil, por su parte, no ha confirmado si Viotti sigue en Washington y reiteró que la solicitud de aprobación "aún está en análisis". El impasse deja sin embajador estadounidense en Brasilia y a la representante brasileña en una situación administrativa irregular.