Por qué importa
El caso Gatica se convirtió en un símbolo de la respuesta policial durante el estallido social. La decisión de los jueces de absolver a Crespo aplicando la Ley Naín Retamal —que amplía el uso de legítima defensa para funcionarios policiales— generó un debate sobre los límites de la fuerza y el estándar de prueba en estos delitos.
El trasfondo
El 8 de noviembre de 2019, durante una protesta en Plaza Baquedano, Crespo disparó su escopeta antidisturbios contra Gatica, entonces estudiante de psicología, quien perdió la visión de forma permanente. El tribunal absolvió a Crespo en enero de 2026, pero el fallo completo se despachó recién en mayo. Los jueces consideraron que la protesta se había vuelto violenta, que Gatica lanzaba piedras y que no había certeza sobre si el disparo fue al rostro o al cuerpo.
El dato clave
En su recurso, la fiscalía acusa que la sentencia:
- No valoró 22 medios de prueba presentados en el juicio.
- Aplicó de forma incorrecta la legítima defensa contemplada en la Ley Naín Retamal.
- Carece de una exposición clara de los hechos probados y no probados, según exigen las reglas procesales.
El Instituto Nacional de Derechos Humanos, el Consejo de Defensa del Estado y el abogado de Gatica presentaron recursos similares, coincidiendo en que la absolución se basó en un supuesto riesgo inminente no fundamentado.
Qué sigue
La Corte deberá decidir si acoge el recurso de nulidad. De ser así, se anularía el juicio anterior y se realizaría uno nuevo, probablemente a fines de 2026. Mientras tanto, la absolución de Crespo se mantiene vigente.