Por qué importa
La megareforma es la prioridad legislativa del gobierno de José Antonio Kast. Con un margen de votos estrecho en el Senado, cualquier señal contradictoria entre ministros puede debilitar la confianza de los parlamentarios opositores —como el independiente Karim Bianchi y el PPD Pedro Araya—, necesarios para su aprobación.
El dato clave
El ministro García Ruminot explicitó en un podcast que "se van a tener que hacer ajustes", mencionando la invariabilidad tributaria y el crédito al empleo. Horas después, Quiroz lo matizó: "Puede ser eso u otras cosas, u otras cosas o nada". Alvarado insistió en que no hay contradicción, pero el timing de las declaraciones complicó la negociación.
Las voces discordantes
- María José Gatica (RN) respaldó a García Ruminot y afirmó que a Quiroz "le falta sensibilidad social". Sugirió que el ministro de Hacienda tenga "un papel más secundario" en la discusión.
- La senadora recalcó que el proyecto necesita "ajustes" y que "sería ingenua pensar que un proyecto de ley de esta magnitud iba a salir tal cual ingresó".
- Alvarado defendió la unidad del gabinete: "El ánimo y la disposición es siempre escuchar".
Qué sigue
El proyecto ingresa a su etapa decisiva en el Senado. El gobierno debe cerrar acuerdos con sectores de la oposición y alinear su propio discurso. La apertura a cambios, aunque reconocida internamente, no será detallada hasta que las propuestas concretas lleguen a la mesa de negociación.