El panorama general
- La megarreforma es la principal apuesta económica del gobierno de Kast.
- Ibáñez representa al Frente Amplio, un bloque clave en la oposición de centroizquierda.
- El proyecto avanza con apoyo fragmentado, lo que genera incertidumbre sobre su viabilidad.
Entre líneas
Ibáñez busca presionar al oficialismo para que negocie en serio. Su estrategia: elogiar a senadores moderados de derecha (María José Gatica, Rodolfo Carter y Paulina Núñez) y confrontar al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y al senador Arturo Squella (UDI). Así intenta aislar al ala más dura y construir una transversalidad alternativa.
Lo que dicen
Ibáñez sobre el diálogo con la derecha:
- Ve "un convencimiento genuino de construir transversalidad" en Gatica, Carter y Núñez.
- Les pidió "que levanten la voz" contra la estrategia de imposiciones.
- Acusó a Squella de no tener "una posición generosa y dialogante".
Ibáñez sobre el ministro Quiroz:
- Criticó su enfoque centrado solo en la reducción de impuestos corporativos.
- Señaló que el SII registra un 40% de evasión y elusión en el impuesto a empresas.
- Cuestionó que Quiroz haya puesto en duda las cifras del Servicio de Impuestos Internos.
- Llamó a la propuesta una "mirada ultralibertaria" sin compensación fiscal.
Lo que está en juego
Ibáñez condicionó su apoyo a que la reforma no profundice la desigualdad ni sea una transferencia del Fisco hacia grupos económicos. Si el oficialismo insiste en aprobar por un voto, advirtió: "No estamos disponibles para imposiciones". Esto deja al gobierno sin una vía segura en el Senado, donde necesita más apoyos que los de su propia coalición.