El trasfondo
Chile enfrenta un aumento sostenido de delitos violentos y crimen organizado en zonas urbanas y rurales. El gobierno anterior ya había identificado barrios críticos, pero Kast prometió un "copamiento policial" con presencia activa y tecnología. El plan se enmarca en una agenda más amplia de reformas legales que requiere apoyo del Congreso.
El dato clave
El plan contempla dos ejes principales:
- Intervención territorial: patrullajes preventivos, operativos contra mercados ilícitos, integración de cámaras de vigilancia, postes inteligentes, pórticos lectores de patentes y salas de monitoreo modernizadas.
- Siete Fuerzas de Tarea lideradas por el Ministerio de Seguridad Pública, que unirán a policías, Gendarmería, Ministerio Público y servicios fiscalizadores. Cada fuerza atacará una amenaza específica:
- Fronteras y puertos
- Secuestro y sicariato
- Ciberdelito
- Crimen organizado
- Mercados ilícitos
- Finanzas criminales
- Violencia en la Macrozona Sur
Kast dijo que estas metas se mostrarán mensualmente para que la ciudadanía evalúe los resultados.
Lo que dice
"La mano cambió. Y eso se va a ir notando día a día. El crimen organizado no tiene espacio en Chile", afirmó el presidente. También advirtió que necesitará colaboración del Congreso para modificar leyes, como aumentar el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas y crear un Registro de Vándalos e Incivilidades, cuyos integrantes perderían beneficios sociales.
Qué sigue
El gobierno comenzará el despliegue en los 50 barrios críticos esta misma semana, mientras ingresa la agenda legislativa al Parlamento. Queda por ver si el Congreso aprobará las reformas y si el plan logrará resultados medibles en el corto plazo.