Por qué importa
La entrega de credenciales cierra la etapa electoral y habilita la transmisión de mando. Fujimori, líder de Fuerza Popular, deberá gobernar en un contexto de fragmentación política y crimen organizado en ascenso. Su llamado a la reconciliación busca desactivar tensiones acumuladas durante la campaña.
Lo que dijo
En su discurso de 22 minutos, Fujimori combinó tres ejes:
- Unidad nacional: convocó a todas las fuerzas políticas, gobiernos regionales, sector privado y academia a trabajar juntos. “Pensar distinto no nos hace enemigos”, afirmó.
- Gestión técnica: prometió un gabinete heterogéneo con profesionales sin importar su militancia. “No hemos venido a administrar la inercia”, dijo.
- Resultados concretos: adelantó que cada ministerio tendrá objetivos medibles y que el Estado recuperará el “sentido de urgencia”.
También se refirió a su padre, el expresidente Alberto Fujimori, al decir que su gobierno será como el de “el Chino”: de obras, no de discursos.
Entre líneas
Fujimori evitó referirse directamente a los procesos judiciales que enfrenta o a las críticas por el legado autoritario de su padre. En su lugar, optó por un tono conciliador y de gestión, dirigido tanto a sus votantes como a quienes no la apoyaron. La mención a su padre, no obstante, refuerza su identidad política y su base de apoyo.
La reacción inmediata
Durante la ceremonia, los asistentes corearon “¡En costa, sierra y selva, Keiko presidenta!”. El presidente del JNE, Roberto Burneo, calificó el acto como “un hecho histórico”. Fujimori agradeció a sus seguidores por “nunca rendirse” y destacó que su elección “es el logro de las mujeres”.
Qué sigue
Fujimori asumirá el cargo el 28 de julio. Antes deberá conformar su gabinete y presentar sus primeras medidas. La oposición, liderada por el partido de Sánchez, aún no ha definido su postura oficial frente al nuevo gobierno.