Por qué importa
Mejor Niñez es el servicio estatal que brinda protección especializada a menores cuyos derechos han sido vulnerados. Un cambio abrupto en su dirección puede afectar la continuidad de programas y la confianza en la institución, especialmente cuando no se informan las razones específicas de la remoción.
- El ministerio aseguró que adoptará medidas para garantizar el funcionamiento normal del servicio.
- No se ha nombrado un reemplazante interino ni se ha definido el proceso de sucesión.
Entre líneas
La figura de Claudio Castillo no es ajena al mundo político: militante del Partido Socialista y cercano al bacheletismo, trabajó como jefe de gabinete de la exministra del Interior Carolina Tohá y antes como asesor en los ministerios de Salud y Desarrollo Social. También dirigió la Fundación Horizonte Ciudadano, el centro de estudios de la expresidenta Bachelet.
- La causal de “pérdida de confianza” es una herramienta discrecional para altos cargos públicos, sin necesidad de invocar faltas específicas.
- El gobierno ha usado esta misma figura en otras remociones recientes, como en servicios de salud.
Lo que sabemos y lo que no
- Sabemos: la ministra Wulf solicitó la renuncia y el ministerio lo comunicó oficialmente. La razón formal es “pérdida de confianza”. Se garantizó continuidad del servicio.
- No sabemos: qué hechos concretos llevaron a esa pérdida de confianza, si hubo problemas de gestión, denuncias o diferencias políticas. Tampoco quién asumirá la dirección de manera interina o definitiva.
Qué sigue
El ministerio no ha entregado plazos para designar un nuevo director. Mientras tanto, la operación diaria de Mejor Niñez debe continuar sin interrupciones, según lo declarado por la cartera. La falta de transparencia sobre las causas podría generar cuestionamientos políticos y mediáticos en los próximos días.