Okinawa restringe la actividad militar tras el arresto de un marine
Las fuerzas estadounidenses en Okinawa suspendieron operaciones durante 48 horas y limitaron las salidas de sus bases tras el arresto de un marine por la muerte de una mujer.
La policía detuvo a Devin Jacob Ballard, de 20 años, destinado en la base aérea de Futenma, como sospechoso del asesinato de Anna Yagi, de 39 años.
Yagi fue hallada muerta el sábado en un hotel de Naha; la policía sostiene que Ballard la habría estrangulado y robado sus pertenencias. Él niega las acusaciones.
¿Qué medidas impuso el mando militar?
La pausa, anunciada por el teniente general Benjamin Watson, rige desde el miércoles hasta el viernes e incluye capacitación sobre disciplina y responsabilidades comunitarias.
Las restricciones prohíben salir de la base; otra información detalló que tampoco se permitirá consumir alcohol, dentro o fuera de instalaciones militares.
Watson afirmó que el caso exige reflexión y advirtió que las interacciones con los vecinos pueden fortalecer o debilitar la confianza y la alianza.
¿Por qué crece la tensión en Okinawa?
El arresto reavivó las protestas contra la presencia militar estadounidense y los delitos vinculados a sus efectivos; el 6 de octubre hubo una manifestación frente a la embajada de EE. UU. en Tokio.
Okinawa concentra el 70 % del territorio de uso exclusivo del ejército estadounidense en Japón, que mantiene cerca de 55.000 militares en el país.
Desde 1972, las autoridades prefecturales registraron 6.409 detenciones por delitos de personal militar; en 1995, tres militares estadounidenses secuestraron y violaron a una niña de 12 años.