Una perforación en una escápula apunta a un ataque con lanza de madera
Una escápula neandertal de unos 75.000 años presenta un orificio circular de 15 milímetros que podría ser la evidencia más antigua de violencia letal con una lanza de madera.
Los restos parciales, identificados como Shanidar A, fueron hallados en la cueva de Shanidar, en el Kurdistán iraquí; se desconoce el sexo del individuo.
La trayectoria reconstruida indica que la lanza habría entrado por el pecho y salido por el omóplato izquierdo, posiblemente dañando un pulmón y vasos sanguíneos importantes.
¿Qué indica la lesión?
El biselado del borde y pequeños fragmentos óseos desplazados respaldan que el orificio fue una herida de salida; la trayectoria habría sido descendente.
Los investigadores consideran más probable una lanza de madera afilada: una punta de sílex o piedra habría dejado una abertura plana o angular.
La autora principal, Emma Pomeroy, advirtió que la violencia interpersonal no está confirmada: «Nunca podremos estar seguros porque, por supuesto, la madera no se ha conservado, pero una lanza de madera parece la explicación más probable».
¿Qué más revelan los restos?
El individuo sufrió una grave lesión facial al menos un año antes de morir; que sobreviviera sugiere que recibió cuidados de otros neandertales.
Los restos incluyen también una mano derecha, tres costillas y dientes. La escápula se conservó bajo unos siete metros y medio de roca y sedimentos.
El estudio, publicado en Scientific Reports, fue liderado por la Universidad de Cambridge y contó con la participación del CENIEH.