Por qué importa
El proyecto busca corregir una situación que, según el senador, genera injusticia: que una víctima sea perseguida penalmente por defenderse. Las encerronas y portonazos son delitos frecuentes en Chile, y muchos conductores dudan en reaccionar por temor a represalias legales.
- Cambia la carga de la prueba: la Fiscalía deberá justificar cualquier formalización en estos casos.
- Aplica al vehículo la misma lógica de la legítima defensa privilegiada que rige para el hogar.
- No elimina el control judicial ni la posibilidad de investigar posibles excesos, según el texto ingresado.
Lo que dice Squella
El senador argumentó que "quien actúa en defensa propia dentro de su vehículo no debería ser tratado como imputado". Comparó la situación con la defensa del hogar: "Si un delincuente te intimida en un semáforo y aceleras para escapar, la ley debe presumir que actuaste racionalmente, no perseguirte penalmente".
Entre líneas
El proyecto no otorga impunidad total. La presunción de racionalidad puede ser desvirtuada por el Ministerio Público durante la investigación si acredita un abuso. Además, la iniciativa modifica el Código Procesal Penal para exigir que la Fiscalía fundamente especialmente cualquier decisión de formalizar, lo que eleva el estándar probatorio pero no elimina la fiscalización.
Qué sigue
El proyecto ingresó ayer al Congreso y debe ser discutido en las comisiones correspondientes. Squella espera que avance rápidamente dado el contexto de inseguridad ciudadana. Queda por verse la postura del oficialismo y de la Fiscalía, que hasta ahora no se han pronunciado sobre la iniciativa.