Senado presenta reforma de seguridad y Gobierno retira su proyecto
Cinco senadores de oficialismo y oposición ingresaron el 7 de octubre una reforma constitucional de seguridad, que reemplaza la iniciativa del Gobierno.
La propuesta modifica el estado de emergencia para permitir su declaración ante una amenaza grave a la seguridad pública y faculta al Congreso para revocarlo.
El ministro Martín Arrau dijo que el texto no es tan intenso como quería el Ejecutivo, pero destacó su carácter transversal y la posibilidad de aportar cambios durante una discusión que anticipó extensa.
¿Qué medidas incorpora la reforma?
El proyecto equipara constitucionalmente el crimen organizado con el terrorismo y lo define como una amenaza a la institucionalidad, los derechos humanos y la convivencia democrática.
También contempla inhabilidades para personas condenadas por delitos vinculados al crimen organizado, incluidas restricciones para ejercer cargos públicos.
La reforma propone regímenes penitenciarios diferenciados según la peligrosidad, con respaldo constitucional para que Gendarmería limite comunicaciones y visitas.
¿Qué hará el Gobierno con su propuesta?
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, afirmó que la iniciativa senatorial cumple los objetivos del Ejecutivo; por eso, el Gobierno anunció que no perseverará con su proyecto.
Iván Flores, senador de la Democracia Cristiana y uno de los cinco respaldos, dijo: “Enfrentar el crimen organizado no puede ni debe tener color político”.
La propuesta, impulsada por Arturo Squella, Andrés Longton y Pedro Araya, sumó el apoyo de Flores y Karim Bianchi; la discusión legislativa continuará en el Congreso.