El panorama general
La interna entre Kicillof y Máximo Kirchner no es nueva, pero se intensificó en los últimos meses. Ambos representan facciones del peronismo: el gobernador intenta consolidar su propio liderazgo, mientras que el hijo de Cristina Kirchner mantiene el control territorial de La Cámpora. Esta división complica la construcción de una estrategia unificada para enfrentar al oficialismo nacional.
- Mayans, vicepresidente del PJ, pidió anteponer "la Patria, el movimiento y después los hombres".
- Di Tullio afirmó: "La discusión me tiene podrida a mí, imagínense al resto".
- Ambos coincidieron en que la pelea solo distrae de problemas más graves, como las políticas de Milei.
Entre líneas
Las declaraciones de dos senadores históricamente alineados con Cristina Kirchner muestran que el malestar cruza todo el espacio. Mayans y Di Tullio no suelen criticar abiertamente a Kicillof, pero esta vez marcaron distancia. La urgencia electoral y la necesidad de unidad los llevaron a hablar sin filtro.
Qué sigue
Por ahora no hay señales de un acercamiento entre las partes. Mayans sugirió que ambos "aman la Patria" y eventualmente dialogarán, pero la falta de comunicación concreta persiste. La dirigencia espera que la presión interna y el calendario electoral obliguen a una tregua antes de fin de año.