La reacción inmediata
Usuarios en redes sociales criticaron el aspecto de las gafas apenas se mostraron. Los comentarios las comparan con anteojos 3D de cine y las califican de “ridículas”. El CEO Evan Spiegel aparece en muchas de esas imágenes, y se convirtió en blanco de las burlas.
- “¿Nadie en Snap fue lo suficientemente valiente para decirle a Evan Spiegel que estas gafas se ven atroces?”
- “Parecen las gafas 3D de un IMAX”.
Aunque Snap redujo el peso de 226 g (versión para desarrolladores) a 132 g en el modelo más pequeño, el cambio no fue suficiente para convencer al público general.
Los números que importan
La acción de Snap cayó de 5,86 dólares a 4,83 dólares entre ayer y hoy, una baja superior al 5%. La empresa ya acumulaba una caída del 30% en el último año.
El precio de 2.195 dólares es el principal punto de crítica. El público objetivo de Snap —adolescentes y jóvenes— difícilmente puede pagar esa cantidad, lo que genera dudas sobre la rentabilidad del producto.
Lo que dicen
Evan Spiegel defendió el costo en una entrevista con CNBC: “Lo más importante es pensar en Specs como una computadora, y están a un precio comparable al de una laptop de alta gama”. También argumentó que el dispositivo ocupa un espacio único entre las gafas de Meta —más baratas pero menos potentes— y el Vision Pro de Apple —más caro y voluminoso—.
Snap reclutó a celebridades como Jack Harlow, Imogen Heap, Jimmy Butler, Kaia Gerber y Hoyeon como “Visionarios” para promocionar el producto. Sin embargo, el anuncio fue recibido con escepticismo y burlas incluso hacia los famosos que lo respaldan.
Lo que no se dice
Las gafas Specs prometen ser “un wearable para la vida cotidiana”, con funciones de asistente IA, herramientas de trabajo y entretenimiento. Pero el diseño sigue siendo el talón de Aquiles: la empresa no logró que un dispositivo técnicamente avanzado se vea lo suficientemente discreto como para usarlo a diario, un problema que también enfrentan sus competidores.