Por qué importa
La salida de Rodríguez ocurrió hace menos de una semana, después de que un test de drogas diera positivo sin que se realizara la contramuestra. Días después, exámenes independientes (test de pelo en Estados Unidos y de orina en Chile) arrojaron negativo. Squella calificó el daño como “muy grave” y responsabilizó a Pavez por no haber actuado con mayor cuidado.
- Squella escribió el sábado en el chat: “Sería bueno que Máximo Pavez le pidiera perdón a Juan Pablo por el desdén frente al caso, por los ‘trascendidos’ maliciosos y por la irresponsabilidad frente a todo el proceso”.
- El domingo volvió a arremeter: “Grande Juan Pablo!!! Que triste constatar en palabras del periodista que lo confirma, que le siguen haciendo la cama”.
Entre líneas
Squella no solo ataca a un subsecretario de su propio sector político: pone en entredicho la forma en que el gobierno manejó un caso sensible. Al señalar que “dejan a todo el gobierno mal”, apunta a la falta de respaldo a un colaborador y a la improvisación en los protocolos.
El biministro Claudio Alvarado salió a defender a Pavez, asegurando que solo siguió el procedimiento legal. Pero Squella replicó públicamente en X: “Si alguien actúa tomando decisiones al margen de lo que cree correcto, es mejor que se busque otra actividad”.
El dato clave
Los exámenes posteriores de Rodríguez —uno encargado por él mismo a la Red de Salud UC Christus y procesado en EE. UU., otro a Bionet en Chile— dieron negativo para las sustancias detectadas en el test inicial. Ese contraste es el centro del reclamo de Squella: que no se esperó una contraprueba antes de destituir al exsubsecretario.
Qué sigue
Pavez no ha respondido públicamente al mensaje en el chat, según integrantes del grupo. Squella insiste en que el subsecretario aún está a tiempo de reconocer que el protocolo debe mejorarse y de pedir disculpas. La polémica podría escalar si el gobierno no toma una posición clara frente al daño reputacional hacia Rodríguez.