El trasfondo
El TC declaró fundado un hábeas corpus presentado por la defensa de Cerrón el 3 de julio. En su sentencia, consideró que la prisión preventiva de 24 meses carecía de motivación suficiente y vulneraba la libertad personal y la presunción de inocencia.
Sin embargo, el Sexto Juzgado –a cargo del juez Leodan Cristóbal Ayala– sostuvo que el fallo no abarcaba dos resoluciones posteriores (de diciembre de 2025 y enero de 2026) que mantenían vigente la detención. Por eso, calificó la orden como “inejecutable”.
El TC respondió con un auto aclaratorio el 30 de julio. Insistió en que su sentencia anula la prisión preventiva principal y todos los actos derivados, incluido el rechazo a la variación de la medida. El colegiado recordó que la ejecución de un hábeas corpus “no puede quedar condicionada a un listado cerrado de resoluciones”.
Lo que no se dice
El enfrentamiento entre el TC y el Sexto Juzgado expone una tensión recurrente en el sistema judicial peruano: el límite entre la autonomía de los jueces ordinarios y el carácter vinculante de las sentencias constitucionales. El juzgado intentó preservar su interpretación del caso, pero el TC ejerció su facultad de integrar y aclarar su fallo para garantizar su cumplimiento.
Además, la decisión del TC fue dividida. Cuatro magistrados votaron a favor y tres en contra, lo que refleja que el asunto no es unánime ni carece de controversia interna.
Lo que sabemos (y lo que no)
El 31 de julio, tras la ratificación del TC, el Poder Judicial varió la prisión preventiva por comparecencia con restricciones. Las condiciones impuestas a Cerrón son:
- Prohibición de salir del país sin autorización judicial.
- Comparecer cada 30 días ante el juzgado y la fiscalía para firmar el cuaderno de control.
- Pagar una caución económica de S/ 30,000 en un plazo de diez días hábiles.
- No ausentarse de su domicilio sin permiso.
- Asistir a todas las diligencias del proceso.
El incumplimiento de estas reglas puede revocar la medida y reemplazarla por una más grave.
Aún no está claro si Cerrón –quien estuvo casi tres años en la clandestinidad– se presentará voluntariamente para formalizar su nueva situación judicial. Un video difundido esta semana lo muestra bailando en una festividad en Huancayo, lo que indica que ya se mueve con libertad.
Qué sigue
El caso Los Dinámicos del Centro sigue abierto. Cerrón continuará siendo investigado por presunta organización criminal y lavado de activos, pero ahora en libertad condicionada. La defensa del exgobernador ha anunciado que buscará demostrar su inocencia en el proceso penal.
El TC, por su parte, envió el expediente al Sexto Juzgado para que dé “cumplimiento cabal” a lo resuelto. El juzgado ya emitió la nueva resolución el viernes 31 de julio. Queda por verse si habrá nuevos recursos de la Fiscalía o de otras partes para intentar revertir la decisión.