Por qué importa
El gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) es la larva de una mosca que se alimenta de tejido vivo de animales de sangre caliente, incluidos humanos. Las hembras depositan huevos en heridas abiertas y membranas mucosas; al eclosionar, cientos de larvas perforan la carne y pueden causar la muerte si no se tratan.
Aunque el caso detectado es único y el becerro debería recuperarse con tratamiento, la plaga representa una amenaza directa para la producción ganadera. El USDA estima que mantenerla fuera del país ha ahorrado a la industria unos 900 millones de dólares al año.
El panorama general
La mosca había avanzado desde América Central y México durante el último año. A finales de mayo se reportaron casos en cabras y becerros a menos de 40 kilómetros de la frontera con Texas. El USDA venía advirtiendo del riesgo desde hace meses y aplicaba medidas de control, como la liberación de moscas estériles para reducir la población silvestre.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, afirmó que no hay indicios de una infestación masiva y que los preparativos han retrasado la llegada del parásito por lo menos un año.
Lo que dicen
Las autoridades federales y estatales han intentado evitar el pánico, pero reconocen la gravedad:
- Brooke Rollins (USDA): "No hay razón para creer que esta incursión resultará en el establecimiento de la plaga en nuestro país".
- Sid Miller (comisionado de Agricultura de Texas): Ha alertado sobre el riesgo económico y pidió vigilancia a los productores.
- Bud Dinges (veterinario estatal de Texas): Estableció una zona de cuarentena de 20 kilómetros alrededor del sitio donde se halló el becerro; allí se prohíbe mover animales de sangre caliente sin inspección.
El dato clave
El USDA predice que un brote no controlado podría costarle a la economía de Texas unos 1.800 millones de dólares en pérdidas. La plaga ya causó pérdidas millonarias en el país antes de su erradicación.
Qué sigue
El plan de respuesta incluye:
- Mantener la cuarentena y restringir el movimiento de ganado, mascotas y fauna silvestre en la zona.
- Incrementar la vigilancia con trampas para capturar moscas adultas.
- Liberar millones de moscas estériles en el área para impedir la reproducción de la plaga.
- Coordinar acciones entre el USDA, la Comisión de Salud Animal de Texas y productores locales.
Las autoridades piden a los ganaderos revisar sus animales en busca de heridas con larvas y notificar cualquier sospecha. Hasta ahora no se han detectado más casos en EE.UU.