EE. UU. desarticula una red de empleo remoto norcoreana
El Departamento de Justicia de EE. UU. anunció cargos contra 14 personas y la incautación de unos 187 ordenadores vinculados a una red de trabajadores informáticos norcoreanos.
Los agentes registraron más de 40 viviendas en Texas entre el 21 y el 25 de septiembre; allí se alojaban portátiles enviados por empresas estadounidenses a empleados remotos.
La acusación sostiene que la red obtuvo cerca de 3 millones de dólares de más de 70 empresas en 17 estados mediante identidades robadas o falsas.
¿A quiénes acusa la investigación?
Los estadounidenses Michael James Bostelle, de Pensilvania, y Juan Cecilio Pena Carrillo, de Texas, fueron arrestados y acusados de fraude electrónico, lavado de dinero y robo de identidad.
La fiscalía afirma que, entre 2019 y 2025, ambos facilitaron empleos remotos y el uso de documentos falsos junto con otras diez personas ubicadas en China.
Trey Michael Nolte, señalado como presunto co-conspirador y residente de Ohio, no fue acusado; según la fiscalía, gestionaba una empresa pantalla que recibía portátiles y transfería pagos.
¿Cómo operaba la red?
Las llamadas “granjas de portátiles” mantenían en Estados Unidos los equipos empresariales para que trabajadores norcoreanos pudieran utilizarlos desde el extranjero.
Las empresas afectadas pertenecían a sectores como salud, ciberseguridad, comercio minorista y manufactura; la acusación no identificó sus nombres.
CrowdStrike, que colaboró con el FBI, describió esas granjas como “vitales” para ayudar a los norcoreanos a superar obstáculos físicos, financieros y legales.