Por qué importa
Lula evitó subirse al ring con Milei a dos meses y medio de las elecciones presidenciales brasileñas de octubre, donde enfrentará al opositor Flávio Bolsonaro —aliado del mandatario argentino. La estrategia busca minimizar el impacto de los ataques y concentrarse en su campaña de reelección, según analistas locales.
Entre líneas
La decisión de Lula de ningunear a Milei contrasta con la respuesta más dura de su gobierno. El canciller Mauro Vieira calificó los insultos de “graves e inaceptables”, y el ministro de Hacienda Dario Durigan llamó “payaso” al presidente argentino.
- Lula recibió al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, para evaluar la situación.
- El canciller Vieira se reunió con el embajador argentino Daniel Raimondi durante 40 minutos, sin avances concretos.
- Brasil ya convocó a consultas a su embajador en Argentina y exigió explicaciones formales.
El estado de las cosas
La crisis comenzó el sábado, cuando Milei viajó a São Paulo para apoyar la candidatura de Flávio Bolsonaro. Allí llamó a Lula “presidiario”, “ladrón” y “basura socialista”, y también insultó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. El domingo, Milei acusó sin pruebas al gobierno de Brasil de financiar una campaña antiargentina en redes sociales.
Argentina descartó disculparse, y el conflicto diplomático se mantiene sin señales de descompresión.
Qué sigue
El canciller Vieira viajará a Lima para la asunción de Keiko Fujimori como presidenta de Perú, y luego retomará las conversaciones con Bitelli. Por ahora, Lula no tiene previsto un nuevo pronunciamiento sobre Milei, y la Cancillería brasileña mantiene su postura de repudio formal.