Entre líneas
Mythos rompió dos algoritmos en este experimento. El más llamativo por su velocidad fue el ataque a AES, pero el otro tuvo consecuencias inmediatas.
- Ataque a AES reducido: el modelo trabajó una semana de forma autónoma, tras negarse inicialmente a intentarlo por considerarlo imposible. El método resultó cientos de veces más eficiente que los humanos.
- Ataque a HAWK: un algoritmo candidato a reemplazar firmas digitales actuales frente a computadoras cuánticas. Mythos encontró una debilidad que redujo el esfuerzo necesario para romperlo de 2^64 a 2^38 operaciones.
El ataque a HAWK costó unas 60 horas y 100.000 dólares en cómputo. El desarrollador de HAWK retiró el algoritmo de la contienda el martes.
El estado de las cosas
Ninguno de los dos ataques compromete sistemas en producción. AES completo sigue siendo seguro; HAWK nunca se desplegó públicamente. Pero la velocidad del avance prende alarmas.
La compañía probó versiones debilitadas de los cifrados, una práctica estándar para evaluar riesgos futuros. El resultado sugiere que modelos más potentes podrían atacar versiones completas en el mediano plazo.
Lo que dicen
Nicholas Carlini, investigador de Anthropic, señaló que los modelos de hace un año no se comparan con los actuales. "Ahora están llevando a cabo investigaciones de vanguardia", afirmó.
La empresa reconoció que parte del anuncio puede sonar a marketing, pero los hallazgos son relevantes. El experimento fue semiautónomo en HAWK y completamente autónomo en AES.
Lo que viene después
Bitcoin y otras redes discuten migrar a criptografía resistente a cuánticos. El caso HAWK refuerza la urgencia: los ataques clásicos mejoran rápido, incluso antes de que lleguen las computadoras cuánticas.
Anthropic mantiene acceso restringido a Mythos por sus implicaciones en ciberseguridad y bioseguridad. La pregunta abierta es si estos avances acelerarán la transición o generarán nuevas tensiones entre seguridad y desarrollo de IA.