Cómo llegamos aquí
Fujimori (Fuerza Popular, derecha) obtuvo 17,19% de votos en primera vuelta, seguida por Sánchez (Juntos por el Perú, izquierda) con 12,03%. Ambos representan extremos opuestos del espectro político en un país fragmentado.
- Perú enfrenta inestabilidad política desde hace diez años, con sucesivas destituciones presidenciales.
- El crimen organizado (extorsiones, asesinatos) es la principal preocupación de los votantes.
- El Congreso tiene niveles de aprobación muy bajos; ambos candidatos tienen vínculos con ese poder.
Entre líneas
El debate giró más en torno a ataques personales que a propuestas concretas. Fujimori vinculó a Sánchez con el expresidente Pedro Castillo (preso por intento de quiebre constitucional) y con el ultranacionalista Antauro Humala. Sánchez acusó a Fujimori de impulsar leyes que benefician al crimen organizado y de haber desestabilizado gobiernos anteriores.
El momento de mayor tensión ocurrió cuando Sánchez aludió a la relación de Fujimori con su madre. Ella respondió dirigiéndose a sus hijas y calificó el ataque como "poco hombre".
Ambos candidatos prometieron medidas para pequeñas empresas y combate a la delincuencia, pero sin detalles específicos.
El dato clave
La última encuesta de Ipsos muestra una diferencia estrecha, con un 21,5% de indecisos que pueden definir el resultado:
- Fujimori: 40,4%
- Sánchez: 38,3%
- Indecisos: 21,5%
Qué sigue
La segunda vuelta se celebrará el domingo 7 de junio. Con una ventaja de solo dos puntos y un quinto del electorado sin decidir, el debate no logró romper el estancamiento. En los próximos días, ambos candidatos buscarán movilizar a sus bases y captar a los indecisos en una elección marcada por la resignación y el temor.