El estado de las cosas
El partido presentó dos recursos el 10 de junio:
- 1.751 mesas en Lima Metropolitana, alegando patrones de repetición que beneficiaban a Fujimori. El JEE las declaró improcedentes por falta del comprobante de pago de la tasa electoral (25% de una UIT por cada mesa).
- 647 mesas en Estados Unidos, denunciando inducción al voto y fusión arbitraria de mesas. Corrieron la misma suerte por el mismo motivo.
Para impugnar las 2.400 mesas se requería un total de más de tres millones de soles (unos 925.000 dólares). La normativa exige este pago para evitar solicitudes temerarias que retrasen el proceso.
Entre líneas
El tribunal no evaluó el fondo de las denuncias. Improcedió los recursos por un requisito administrativo, no por falta de mérito de las acusaciones. Esto deja abierta la posibilidad de que Sánchez intente subsanar el pago o apelar, aunque el JEE ya consideró la falta como insubsanable.
El dato clave: los votos en el extranjero favorecieron a Fujimori con un 76,55%. Las mesas impugnadas correspondían en su mayoría a zonas donde ella obtuvo más respaldo.
Lo que dicen
- Fuerza Popular: su jefe de personeros, Luis Dyer, dijo que el partido está tranquilo y que el proceso ha sido limpio. Señaló que los mismos personeros de Juntos por el Perú firmaron las actas que ahora quieren anular.
- Juntos por el Perú: Sánchez propuso el viernes a Fujimori solicitar juntos una revisión exhaustiva de todo el proceso.
Qué sigue
Más de mil actas adicionales continúan observadas y deben ser revisadas por el Jurado Electoral Especial. El escrutinio oficial no ha concluido. La ventaja de Fujimori es mínima, pero el principal obstáculo legal de Sánchez ha sido removido. La incertidumbre persiste mientras las calles peruanas muestran señales de tensión.