El dato clave
Los documentos filtrados incluyen un subencabezado titulado «ClawPilot Overall Plan» (ClawPilot era el nombre interno de Scout antes del lanzamiento). Allí se describen tres fases:
- Primera fase: «Hacer que la gente se vuelva adicta».
- Segunda fase: Conectar Scout con más servicios de IA.
- Tercera fase: Añadir nuevas capacidades.
Un empleado de Microsoft, que pidió no ser identificado, declaró: “Estamos viendo más y más adicción ocurriendo con chatbots y agentes de IA, y la adicción en general es algo que ningún producto debería incluir en su estrategia de construcción. Esto se siente como uno de esos momentos de ‘decir en voz alta lo que se susurra’”.
Lo que dicen
El mismo empleado calificó la estrategia como “decir en voz alta lo que se susurra”, aludiendo a que otras empresas también buscan enganchar usuarios, pero no lo plasman por escrito. Microsoft no ha comentado la filtración hasta el momento.
Qué sigue
Scout se lanza esta semana en versión preliminar para clientes del programa Frontier en EE.UU., con una suscripción a GitHub Copilot. La empresa planea expandir el acceso en los próximos meses y lanzar una versión completa en la nube.
Mientras tanto, el escrutinio público sobre la adicción a la IA podría intensificarse. La pregunta abierta es si Microsoft modificará su estrategia o si este episodio pasará como una anécdota interna hecha pública.