Por qué importa
Nueva York actúa en un momento en que el auge de la IA presiona la infraestructura energética de todo el país. La medida refleja un cambio en la actitud de los gobiernos estatales, que pasaron de cortejar a las empresas tecnológicas a exigir regulaciones más estrictas.
El estado de las cosas
La orden ejecutiva establece lo siguiente:
- Prohíbe por un año los permisos ambientales para centros de datos que consuman 50 megavatios o más de energía.
- No afecta a proyectos que ya tienen permisos aprobados ni a centros de datos pequeños, como los de hospitales o universidades.
- Durante la pausa, el Departamento de Servicio Público evaluará el impacto ambiental, energético y en la salud pública de estas instalaciones.
Actualmente hay solicitudes por 12 gigavatios pendientes en la cola del operador eléctrico de Nueva York, una cifra similar al récord de demanda de Portugal.
Entre líneas
Hochul enfrenta presión desde dos frentes. La legislatura estatal aprobó el mes pasado un proyecto de ley más restrictivo, que habría detenido centros de datos de más de 20 megavatios. La gobernadora aún no lo ha firmado y lo describió como "complicado". Su orden ejecutiva, con un límite más alto de 50 MW, le da margen para negociar mientras muestra acción ante el electorado.
Qué sigue
El estado está considerando eliminar las exenciones de impuestos a las ventas para centros de datos, y Hochul propuso que estas empresas paguen más por la electricidad que consumen y contribuyan a las mejoras de la red eléctrica. La revisión ambiental tomará aproximadamente un año.