Por qué importa
Texas es el segundo mercado de centros de datos más grande de Estados Unidos, detrás de Virginia. Alberga más de 500 instalaciones en operación y otras 248 proyectadas. El crecimiento acelerado, impulsado por la inteligencia artificial, ha generado temores de apagones y un rechazo creciente entre comunidades locales.
Lo que exige la auditoría
Los desarrolladores deberán entregar información detallada sobre:
- Consumo eléctrico esperado y cuánta energía planean generar por sí mismos.
- Uso de agua y fuentes previstas.
- Incentivos fiscales, subsidios o ayudas públicas recibidas.
- Medidas para mitigar ruido, contaminación lumínica, tráfico y otros impactos vecinales.
Los proyectos que no cumplan serán rechazados de forma definitiva.
Lo que no se dice
La orden omite abordar la contaminación atmosférica y las emisiones de gases de efecto invernadero de los centros de datos. Varios informes señalan que empresas tecnológicas han usado vacíos legales locales para instalar turbinas de gas y generadores diésel sin evaluaciones ambientales amplias.
Además, la moratoria no aplica a proyectos que generen su propia electricidad "detrás del medidor", una estrategia creciente que suele depender de gas natural y que ya suma 40 gigavatios anunciados en Texas.
Qué sigue
ERCOT y la PUCT deben completar las auditorías antes de aprobar cualquier nueva conexión. No hay un plazo definido, por lo que el proceso podría retrasar significativamente el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial en el estado.
El panorama general
La medida refleja una tendencia bipartidista a nivel nacional: legisladores en varios estados y ciudades están frenando la construcción de centros de datos por su alto consumo de recursos. Texas, tradicionalmente favorable a los negocios, ahora prioriza la confiabilidad de la red y la calidad de vida de sus residentes frente al crecimiento descontrolado.