El panorama general
El marco responde a una orden ejecutiva de junio que pedía un proceso para evaluar modelos antes de su lanzamiento. Es voluntario y no establece licencias obligatorias. Sin embargo, su secretismo y ambigüedad generan dudas sobre su efectividad, especialmente después de que modelos de IA demostraran capacidad de hackear sistemas de otras empresas.
- Solo aplica a modelos cerrados (como los de OpenAI, Google y Anthropic).
- Excluye explícitamente los modelos de código abierto, como Llama de Meta y Nemotron de Nvidia.
- Las empresas pueden enviar sus modelos al gobierno hasta 30 días antes del lanzamiento para una revisión de ciberseguridad.
Lo que no se dice
El marco no especifica los criterios de evaluación ni qué modelos serán revisados. Tampoco define:
- Qué se considera un modelo "de vanguardia".
- Qué constituye un "riesgo de seguridad nacional".
- Quiénes son los "socios de confianza" que accederán a los modelos antes de su lanzamiento.
Esta falta de definición, según críticos, favorece a las grandes empresas que ya participan en el proceso y deja fuera a startups y desarrolladores de código abierto.
Las voces discordantes
Cinco senadores demócratas pidieron el martes a Trump que colabore con el Congreso para hacer permanentes las pruebas de seguridad. Expertos como Chris McGuire, del Council on Foreign Relations, calificaron la decisión de mantener el marco en secreto como "desconcertante".
Desde la industria, algunas fuentes anónimas señalaron que el proceso crea un "programa de afianzamiento" para los grandes proveedores de IA, mientras que los modelos abiertos —que cualquiera puede descargar— quedan sin supervisión.
Qué sigue
La Casa Blanca no ha anunciado si publicará el marco en el futuro, ni si incluirá a más empresas o a gobiernos aliados. El Reino Unido y la Unión Europea declinaron comentar.
El debate sobre cómo regular los modelos de código abierto se intensifica, especialmente tras los avances de la IA china y los incidentes de ciberseguridad recientes. Por ahora, el gobierno estadounidense apuesta por un enfoque opaco y voluntario que deja muchas preguntas sin respuesta.