Por qué importa
El Reglamento de Baterías de la UE exige que la mayoría de los productos de consumo permitan a los usuarios cambiar las baterías por sí mismos, con el fin de alargar la vida útil y facilitar el reciclaje. Sin embargo, la Comisión ya había exceptuado dispositivos como cepillos de dientes eléctricos por razones de seguridad. Ahora amplía la lista a seis nuevas categorías que cubren wearables.
El trasfondo
Los argumentos para la exención son similares a los de los aparatos húmedos: abrir un dispositivo compacto y sellado puede comprometer su resistencia al agua o crear riesgos de perforación de la batería. La Comisión señala que, cuando el diseño anatómico o ergonómico impide rediseñar el producto, es justificado que las baterías sean reemplazables solo por profesionales.
Los productos exentos incluyen:
- Smartwatches (como el Apple Watch)
- Rastreadores de fitness
- Gafas inteligentes (como las de Meta)
- Cualquier dispositivo integrado en la ropa
El iPhone ya estaba exceptuado debido a su vida útil de la batería y su resistencia al agua IP67.
Lo que dicen
La exención llega después de que el embajador de EE. UU. ante la UE criticara las reglas, que según informes retrasaron el lanzamiento europeo de las gafas inteligentes de Meta. Un portavoz de la Comisión negó haber cedido a presiones: afirmó que la propuesta sigue una consulta pública amplia con asociaciones de consumidores, industria y estados miembros.
Qué sigue
El acto delegado debe ser examinado por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE. Entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE, salvo que alguna de las instituciones presente objeciones. Mientras tanto, Nintendo ya anunció que venderá una versión del Switch 2 con batería reemplazable por el usuario para cumplir con la norma.