El dato clave
- Ingresos totales del año fiscal: 331.839 millones de dólares (un 18% más que el año anterior).
- Beneficio neto anual: 133.749 millones (incremento del 31%).
- Azure y servicios en la nube: ingresos anuales superiores a 100.000 millones, con un crecimiento interanual del 33%.
- Trimestre abril-junio: ingresos de 90.000 millones de dólares y ganancia por acción de 4,81 dólares, frente a los 4,24 estimados por analistas.
- Microsoft 365 Copilot: más de 30 millones de licencias de pago.
- Ganancias extraordinarias: la utilidad por acción se benefició de unos 3.200 millones de dólares por la inversión en Anthropic y casi 5.000 millones por su participación en OpenAI.
Por qué importa
Azure se consolida como el segundo proveedor de infraestructura en la nube, solo por detrás de Amazon Web Services, y como un pilar clave para la era de la inteligencia artificial. El crecimiento del 43% en ingresos trimestrales de Azure y otros servicios en la nube refleja una demanda real de clientes empresariales, en contraste con las preocupaciones del mercado sobre un posible exceso de inversión sin retorno inmediato.
Las acciones de Microsoft subieron más de un 8% en operaciones posteriores al cierre, en un día donde el Dow Jones cayó más de 1.100 puntos y el Nasdaq 100 perdió un 2%, luego de que la Reserva Federal mantuviera las tasas de interés sin cambios.
Lo que dicen
El CEO Satya Nadella señaló que las cifras reflejan “la confianza que los clientes depositan en la tecnológica para impulsar su transformación hacia la IA”. Añadió que la empresa está ampliando los límites de la relación costo-resultado, permitiendo que los clientes conviertan su uso de IA en resultados de negocio.
En el largo plazo
Los resultados fiscales de 2026 refuerzan la narrativa de Microsoft como uno de los principales beneficiarios de la adopción empresarial de inteligencia artificial. Mientras otros gigantes tecnológicos enfrentan presión por sus altos gastos de capital, Microsoft muestra ingresos recurrentes tanto en su nube como en su asistente Copilot. La capacidad de convertir la inversión en IA en negocio concreto definirá su posición en los próximos años.