Por qué importa
Chile busca convertirse en un hub digital sudamericano. El cable Humboldt será el primer enlace directo de fibra óptica entre Sudamérica y Asia-Pacífico, lo que reduce la dependencia de rutas que pasan por Estados Unidos o Europa. La decisión de avanzar con Google y postergar el cable chino envía una señal clara sobre las alianzas estratégicas del país.
El estado de las cosas
- Humboldt (Google): aprobación unánime de la Comisión Regional. La inversión es de US$11,5 millones, con 99% de Google y 1% de la empresa pública Desarrollo País. Se espera que el cable esté instalado en el último trimestre de 2026 y opere desde 2028.
- Chile-China Express (China Mobile): el gobierno lo mantiene en los ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores sin resolución administrativa definitiva, según informó Subtel. El proyecto tensionó las relaciones con Estados Unidos durante el gobierno de Gabriel Boric, y en febrero de 2026 EE.UU. revocó visas a tres funcionarios chilenos por este tema.
Lo que sabemos (y lo que no)
Sabemos que el trazado del cable Humboldt evita áreas marinas protegidas, zonas de explotación de recursos bentónicos y caladeros de pesca artesanal. Esto facilitó la aprobación.
No sabemos aún cuándo ni si el gobierno retomará el cable chino. Fuentes oficiales solo señalan que está “en pausa” y que no hay decisión tomada.
Entre líneas
La aprobación unánime del proyecto de Google no es solo técnica: ocurre en un contexto donde la administración Kast ha mostrado alineamiento con Washington. El cable chino, en cambio, quedó en el congelador sin fecha de reactivación. La señal es doble: priorizar la inversión estadounidense y evitar roces diplomáticos con la nueva administración de EE.UU.
Lo que viene después
- Instalación física: durante el último trimestre de 2026 comenzarán los trabajos submarinos, sujetos a la obtención de la concesión marítima definitiva.
- Operación: se proyecta para 2028, con capacidad de 16 pares de fibra óptica por cada cable.
- Impacto: Valparaíso se consolida como punto de entrada de datos desde Asia-Pacífico. Empresas tecnológicas y centros de datos podrían instalarse en la zona.
La imagen completa
Chile avanza con un cable de origen estadounidense mientras congela uno chino. La decisión no es solo de conectividad: es un termómetro de las alianzas internacionales del país en un momento de redefinición geopolítica en América Latina.