Garmin anunció que quitará la suscripción necesaria para ver la frecuencia cardíaca en tiempo real en su monitor Cirqa. La función llegará sin costo con una actualización de la aplicación Garmin Connect Mobile en los próximos días.
La decisión llega tras las quejas de revisores que recibieron el dispositivo antes del lanzamiento y notaron que un dato básico para cualquier deportista estaba bloqueado. El Cirqa compite con rastreadores sin pantalla como el Whoop 5.0 y el Fitbit Air.
Por qué importa
El Cirqa se promocionó como un dispositivo sin suscripción obligatoria, pero al lanzarlo escondió la frecuencia cardíaca en vivo tras el plan Garmin Connect+, que cuesta 6,99 dólares al mes. Los usuarios que no pagaban solo veían el promedio del entrenamiento. La medida generó críticas porque otros relojes de Garmin ofrecen esa métrica gratis.
El panorama general
Garmin se suma a la tendencia de capas de pago en wearables, igual que Whoop (que exige suscripción para funcionar) o Fitbit Air (que también tiene extras bloqueados). Sin embargo, al encerrar una función tan básica, la empresa arriesgaba su reputación frente a competidores que sí la ofrecen sin costo.
Entre líneas
La decisión de dar marcha atrás muestra que la presión de los primeros usuarios y la cobertura de blogs especializados sí influyen en los lanzamientos. Que Garmin corrigiera el error en cuestión de días, antes de que el producto llegue al gran público, indica que la compañía priorizó evitar un rechazo masivo antes que defender su modelo de ingresos.
Lo que cambia
- La frecuencia cardíaca en tiempo real será gratuita para todos los dueños del Cirqa.
- El cambio llegará mediante una actualización de la app Garmin Connect Mobile.
- Otras funciones como planes de entrenamiento, recomendaciones nutricionales y métricas avanzadas siguen tras el muro de pago.
- El precio del dispositivo se mantiene en 199 dólares.
Qué sigue
La actualización estará disponible en los próximos días. Queda por ver si Garmin hará lo mismo con otras funciones bloqueadas o si esta concesión es solo un gesto para calmar las críticas iniciales. Mientras tanto, los usuarios del Cirqa podrán monitorear su ritmo cardíaco sin pagar un centavo extra.