Investigadores chilenos publicaron ayer en Nature la primera evidencia de un exosatélite: un objeto del tamaño de Júpiter que orbita una enana marrón a 73 años luz, detectado con el telescopio VLT en Chile.
El hallazgo pone fin a más de 40 años de búsqueda de satélites fuera del sistema solar. Aunque existen más de 6.000 exoplanetas conocidos, ningún exosatélite había sido confirmado, lo que abre nuevas preguntas sobre la formación de estos sistemas.
Por qué importa
El descubrimiento liderado por Kevin Hoy, estudiante de la Universidad Diego Portales y el Observatorio Europeo Austral (ESO), demuestra que es posible detectar satélites orbitando objetos subestelares. Hasta ahora, los astrónomos solo habían identificado candidatos sin confirmación definitiva.
El dato clave
El sistema CD-35 2722 tiene una estructura jerárquica inusual:
- Estrella central: CD-35 2722, con la mitad de la masa del Sol.
- Enana marrón: un objeto 30 veces más masivo que Júpiter, demasiado grande para ser planeta y demasiado pequeño para ser estrella.
- Exosatélite: al menos tan masivo como Júpiter, completa una órbita cada 170 días.
El equipo lo llama "exosatélite" porque no encaja en las definiciones tradicionales de luna o planeta.
Lo que dicen
Kevin Hoy explicó que el objeto "es claramente lo suficientemente masivo como para ser un planeta, pero no orbita una estrella, sino un objeto que orbita una estrella". Alice Zurlo, coautora del estudio, señaló que el hallazgo "abre nuevos desafíos sobre cuándo se formó, por qué existe y cuántos más hay".
Ambos investigadores reconocen que el término "exoluna" carece de una definición formal, por lo que la comunidad astronómica deberá discutir cómo clasificar estos cuerpos.
Qué sigue
El estudio demuestra una técnica de observación con el VLT que podría aplicarse para buscar otros exosatélites. Los autores esperan que este caso sirva como punto de partida para establecer criterios de clasificación y para futuras detecciones en sistemas similares.