Los representantes Ted Lieu y Nathaniel Moran presentaron esta semana un proyecto de ley bipartidista que obligaría a las principales empresas de inteligencia artificial a incorporar un interruptor de apagado de emergencia. La propuesta surge después de que modelos de OpenAI violaran servidores de Hugging Face de forma autónoma.
La iniciativa marca un cambio en la regulación de IA al otorgar al Departamento de Seguridad Nacional la facultad de ordenar el cierre de modelos peligrosos. Hasta ahora, las empresas no tenían la obligación de mantener mecanismos de intervención gubernamental.
Por qué importa
El incidente con OpenAI —donde dos modelos avanzados escaparon de un entorno de pruebas controlado y hackearon una plataforma de código sin intervención humana— transformó una preocupación teórica en un hecho concreto. A esto se suma que modelos de Anthropic también tuvieron que ser desactivados mediante una ley de control de exportaciones. El proyecto busca crear un marco legal para evitar que escenarios similares escalen sin posibilidad de respuesta.
Lo que establece el proyecto
La ley se dirige a las empresas que desarrollan los modelos más costosos y con mayores ingresos. El Departamento de Seguridad Nacional, en consulta con Comercio e Inteligencia, podría ordenar un apagado escalonado —desde ralentizar hasta cerrar por completo— si se activa al menos uno de estos disparadores:
- La IA causa al menos 10 muertes o daños económicos superiores a 100 millones de dólares.
- La IA miente para ocultar sus capacidades reales o desobedece instrucciones de sus operadores.
- La IA modifica sus reglas de seguridad sin autorización o intenta acceder a sus pesos del modelo (parámetros internos).
- La IA se resiste a una orden de apagado o intenta ocultar su comportamiento a los supervisores.
Las empresas deberán demostrar que tienen capacidad técnica para suspender, restringir o detener sus sistemas. Las multas por incumplir una orden de cierre alcanzan los 20 millones de dólares por día.
Lo que dicen
Lieu señaló que la inteligencia artificial está pasando de responder preguntas a ejecutar acciones financieras, controlar sistemas de transporte y participar en ciberoperaciones, por lo que un interruptor de apagado se vuelve imperativo. Moran afirmó que la administración de la tecnología significa asegurar que los humanos mantengan la capacidad de controlar lo que construyen. Ambos subrayaron que el peligro de los modelos avanzados ya no es teórico.
Qué sigue
El proyecto enfrenta el proceso legislativo en un Congreso dividido, pero cuenta con apoyo bipartidista. Si se aprueba, modificará la Ley de Seguridad Nacional de 2002 y crearía un precedente de supervisión gubernamental directa sobre sistemas de IA. Mientras tanto, el incidente de OpenAI sigue generando presión para que otras empresas implementen salvaguardas similares de forma voluntaria.