La inestabilidad de Kelvin-Helmholtz, formulada en el siglo XIX, ocurre cuando fluidos con distinta velocidad forman vórtices en su frontera. El telescopio Inouye, de 4 metros y ubicado en Hawái, es el mayor del mundo y entró en operación en 2021.
Estos remolinos podrían explicar cómo se trenza el campo magnético solar y cómo la energía se transporta desde la superficie hacia la atmósfera, lo que afectaría la comprensión del clima espacial. Los científicos esperan que estas observaciones permitan predecir mejor las erupciones solares que dañan satélites y comunicaciones.