Por qué importa
- La energía magnética que generan estos vórtices puede acumularse hasta producir eyecciones de masa coronal y tormentas solares.
- Entender su formación ayudará a predecir el clima espacial, que afecta infraestructura tecnológica y misiones espaciales.
- Es la primera vez que se confirma este fenómeno en la fotosfera solar; antes solo se había observado en la atmósfera solar superior, en la Tierra y en planetas como Júpiter y Saturno.
El dato clave
- Fenómeno: inestabilidad de Kelvin-Helmholtz, que ocurre cuando capas de plasma se deslizan a distintas velocidades y generan ondas en espiral.
- Tamaño: los vórtices miden entre 500 y 2.000 km de diámetro, equivalentes a distinguir una moneda desde 180 km de distancia.
- Ubicación: aparecen en los bordes de las granulaciones solares, cerca de zonas magnéticamente activas.
- Instrumento: telescopio solar Daniel K. Inouye, el más potente del mundo con un espejo de 4 metros de diámetro.
Lo que sigue
Los investigadores planean usar estas observaciones para refinar modelos que simulan el comportamiento del plasma solar. El objetivo a largo plazo es mejorar la predicción de tormentas solares y comprender por qué la corona solar alcanza temperaturas millones de grados más altas que la superficie.